La historia más violenta de la Luna podría haber sido menos abrupta de lo que suele contarse. Un nuevo análisis de rocas recogidas en la cara oculta lunar por la misión china Chang’e-6 sugiere que esa región no estuvo marcada por un único pico catastrófico de impactos hace unos 3.900 millones de años, sino por una disminución más prolongada y compleja a lo largo del tiempo.
La idea del llamado Bombardeo Intenso Tardío surgió a partir de edades medidas en muchas muestras lunares recogidas por las misiones Apolo, casi todas procedentes de la cara visible. Esa hipótesis plantea que varios cuerpos grandes golpearon de forma concentrada a la Luna y, por extensión, al sistema solar interior en una ventana relativamente corta. El problema es que esa reconstrucción descansaba sobre un mapa incompleto: faltaban muestras directas de la cara oculta.
Eso empezó a cambiar con Chang’e-6, que en 2024 devolvió a la Tierra los primeros materiales de esa mitad de la Luna. En el estudio publicado en Science Advances, investigadores fecharon 28 fragmentos de rocas de impacto mediante el método argón-40/argón-39, una técnica usada para estimar cuándo ciertos minerales se enfriaron tras eventos energéticos. Las edades obtenidas abarcan desde unos 4.330 millones hasta unos 1.130 millones de años. Lo llamativo es que varias muestras son más antiguas de 4.000 millones de años y solo dos caen en el intervalo de 4.0 a 3.7 mil millones de años, que suele asociarse al supuesto gran pico de bombardeo.
Esa distribución no elimina la posibilidad de impactos especialmente intensos en ciertos momentos, pero sí debilita la idea de que toda la cara oculta haya quedado dominada por un único episodio corto alrededor de 3.9 mil millones de años atrás. En cambio, los datos encajan mejor con una caída de largo plazo salpicada por impactos posteriores. Si esa lectura se sostiene, obliga a matizar cómo se reconstruye la historia temprana de la Luna y también cómo se infiere el contexto en el que se formaron y evolucionaron la Tierra y otros mundos rocosos.
El interés del resultado va más allá de la Luna. Las cronologías de impactos se usan como referencia para pensar cuándo se estabilizaron superficies planetarias, cuándo pudieron persistir océanos o atmósferas y qué tipo de ambiente enfrentó la Tierra primitiva. Por eso, cualquier cambio en ese calendario tiene consecuencias para la historia del sistema solar interior.
Conviene, de todos modos, mantener la cautela. El estudio trabaja con un conjunto todavía limitado de fragmentos y con rocas que pueden registrar eventos distintos entre sí, no una película completa de toda la superficie lunar. Además, la cara visible y la cara oculta no tienen la misma historia geológica ni la misma distribución de grandes cuencas de impacto, así que comparar ambas mitades no es trivial. Aún así, el valor de estas muestras es difícil de exagerar: por primera vez, la cara oculta empieza a hablar con material propio, y lo que cuenta no repite exactamente la versión que se había armado desde el otro lado.
Different moon rocks tell different tales about a long-ago bombardment · Science News
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Zhang, W.-F., Zhang, L., Lin, M., Jourdan, F., Wang, J.-J., Zhang, Y.-Q., Chen, J.-Y., Zheng, D.-W., He, P.-L., Su, F., He, H.-Y., Qiu, H.-N., Bai, X.-J., Xia, X.-P., Xiao, M., Jiang, Y.-D., Li, J.-J., Zhang, J., Yang, L.-K., Huang, F.-F., Wei, B., Wang, J.-Z., Zhou, Q., Cao, Y.-H., Cui, Z.-X., Yang, Q., Chen, L.-L., & Xu, Y.-G. (2026). The bombardment history on the lunar farside revealed by 40Ar/39Ar geochronology of Chang'e-6 impact melt rocks. Science Advances, 12(30), eaee8718. https://doi.org/10.1126/sciadv.aee8718
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