Así se degradan los escudos térmicos durante la reentrada

Imágenes de rayos X y análisis computacional muestran cómo cambia por dentro un material que se sacrifica para proteger naves durante la reentrada.

Por Redacción Ciencias.UY 24 de setiembre de 2026 a las 18:00 4 min de lectura
Imagen: Berkeley Lab News Center Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada Fuente de imagen
Cápsula espacial durante la reentrada atmosférica, rodeada de plasma y resplandor térmico.

Cuando una nave espacial vuelve a atravesar la atmósfera, no basta con que su escudo térmico resista el calor: parte de ese material debe consumirse de manera controlada. Esa estrategia, llamada ablación, absorbe energía y aleja el calor de la estructura y de quienes viajan dentro. El problema es que durante mucho tiempo los ingenieros pudieron comparar el material antes y después de una prueba, pero no ver con detalle qué ocurría en su interior mientras se descomponía.

Un equipo de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign y la NASA consiguió seguir ese proceso con tomografía de rayos X en el Advanced Light Source del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley. La técnica funciona como una tomografía médica, pero aplicada a muestras pequeñas y con una resolución mucho mayor: combina numerosas imágenes de rayos X para reconstruir su estructura tridimensional. Los investigadores calentaron dos materiales ablativos comerciales hasta unos 900 °C y tomaron imágenes en distintos momentos, mientras controlaban la temperatura, la presión y la mezcla de gases alrededor de las muestras.

El estudio añadió un análisis computacional que mejoró el detalle de las imágenes. Así pudo distinguir elementos muy pequeños de la estructura interna y seguir cómo la degradación modifica los espacios vacíos del material, su porosidad. En uno de los abladores, denominado SLA-561V, el corcho usado como relleno se descompuso con el calor y dejó cavidades aisladas. En el otro, SLA-220, una matriz de silicona formó una red densa de canales conectados. Son respuestas diferentes ante un mismo desafío: permitir que el material se transforme y evacúe productos de esa transformación sin perder de golpe su función protectora.

La diferencia importa porque la geometría interna influye en el paso del calor y de los gases a través del escudo. Los modelos que predicen el comportamiento de una nave durante la reentrada necesitan representar esos cambios, no solo la composición inicial del material. Contar con secuencias tridimensionales de la degradación puede ayudar a contrastar y ajustar esas simulaciones, que se usan para planificar márgenes de seguridad y diseñar sistemas de protección térmica.

El resultado no equivale a una prueba completa de un escudo en vuelo. Se analizaron muestras de laboratorio, calentadas en condiciones que reproducen aspectos de la reentrada, y solo dos formulaciones comerciales. Las temperaturas, las fuerzas aerodinámicas y la duración de una misión real plantean condiciones más complejas. Sin embargo, observar el cambio desde dentro ofrece una pieza de evidencia que antes faltaba: en vez de inferir el recorrido entre dos estados, permite medir cómo un material protector se reorganiza mientras cumple su tarea más extrema.

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Berkeley Lab News Center · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen

Cita original

Foster, C. W., Oruganti, S., & Panerai, F. (2025). Super-resolved microstructure of pyrolyzing superlight ablators. npj Materials Degradation, 9, Article 9. https://doi.org/10.1038/s41529-025-00556-z

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