Los medicamentos que actúan sobre la vía de GLP-1, como la semaglutida, se volvieron centrales en el tratamiento de la diabetes tipo 2 y también ganaron notoriedad por su uso en obesidad. Pero la respuesta no es igual en todos los pacientes. Un estudio publicado en Genome Medicine sugiere que parte de esa diferencia podría explicarse por variantes genéticas que alteran cómo el organismo responde a esta señal hormonal.
La investigación reunió evidencia de varias fuentes: pruebas en personas sin diabetes, experimentos en ratones y análisis de ensayos clínicos en pacientes con diabetes tipo 2. El foco estuvo en variantes del gen PAM, que codifica una enzima involucrada en la activación de varias hormonas, entre ellas GLP-1. Los investigadores observaron que algunos portadores de estas variantes tenían niveles más altos de GLP-1 circulante, pero sin una respuesta biológica proporcional. En otras palabras, el cuerpo parecía necesitar más señal para lograr un efecto similar sobre el control de la glucosa.
Esa aparente “resistencia a GLP-1” también apareció al mirar los resultados clínicos. En un análisis conjunto de tres ensayos con 1.119 participantes, las personas con ciertas variantes respondieron peor a estos fármacos al medir hemoglobina glicosilada, un indicador del control de glucosa a mediano plazo. Después de seis meses, alcanzaron con menos frecuencia las metas terapéuticas que los pacientes sin esas variantes. En cambio, el efecto no se repitió con otros medicamentos habituales para diabetes, lo que sugiere que la diferencia sería bastante específica de esta vía farmacológica.
El hallazgo importa porque apunta a una posibilidad concreta de medicina personalizada. Si futuras investigaciones confirman que estas variantes ayudan a anticipar quién responderá mejor o peor, los tratamientos podrían ajustarse antes y evitar meses de prueba y error. También podría orientar el desarrollo de formulaciones más adecuadas para personas con esta menor sensibilidad biológica.
Al mismo tiempo, el estudio no resuelve todas las preguntas que hoy rodean a estos fármacos. La señal más sólida aparece en el control de glucosa en diabetes tipo 2, no en los resultados de pérdida de peso, donde la evidencia todavía es limitada. Los autores también reconocen que aún no entienden bien el mecanismo exacto que causa esta resistencia y que algunos ensayos con formulaciones de acción más prolongada no mostraron la misma diferencia. Por ahora, más que una explicación definitiva de por qué Ozempic o Wegovy “no funcionan” en algunas personas, el trabajo ofrece una pista genética que merece seguirse con estudios más amplios.
Why Ozempic doesn’t work for everyone: Scientists just found a hidden reason · ScienceDaily
ScienceDaily · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Umapathysivam, M. M., Araldi, E., Hastoy, B., Dawed, A. Y., Vatandaslar, H., Mayrhofer, J. E., Lindquist, P., Silva, P. N., Goga, A., Trüllinger, G. O., Godbersen, S., Sengupta, S., Kaufmann, A., Thomsen, S. K., Hartmann, B., Chen, Y.-C., Jonsson, A. E., Kabakci, H., Thaman, S., ... Gloyn, A. L. (2026). Type 2 diabetes risk alleles in peptidyl-glycine alpha-amidating monooxygenase influence GLP-1 levels and response to GLP-1 receptor agonists. Genome Medicine. https://doi.org/10.1186/s13073-026-01630-0
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