Decenas de diablos de polvo revelan que la atmósfera de Marte sigue muy activa

Nuevas imágenes de Mars Express mostraron más de 30 diablos de polvo activos en Mamers Valles y ayudan a entender cómo el viento redistribuye polvo sobre la superficie marciana.

Por Redacción Ciencias.UY 17 de junio de 2026 a las 07:45 4 min de lectura
Imagen: www.esa.int Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada Fuente de imagen
Vista orbital de Mamers Valles en Marte con decenas de pequeños remolinos de polvo señalados sobre el terreno

La atmósfera de Marte es mucho más delgada que la de la Tierra, pero eso no significa que sea quieta. Nuevas imágenes de la misión Mars Express de la Agencia Espacial Europea muestran más de 30 diablos de polvo activos en Mamers Valles, un enorme sistema de valles del hemisferio norte marciano. La escena ofrece una prueba visual llamativa de que el viento sigue moviendo materiales sobre la superficie del planeta rojo y de que, incluso en escalas pequeñas, el clima marciano puede dejar huellas muy claras.

Los diablos de polvo son remolinos que se forman cuando el Sol calienta el terreno y el aire cercano a la superficie empieza a ascender en espiral, levantando partículas a su paso. En la Tierra aparecen en paisajes secos y polvorientos, pero en Marte pueden ser mucho más grandes. Según la ESA, estos remolinos pueden alcanzar hasta ocho kilómetros de altura, desplazarse durante varios kilómetros y superar velocidades de 45 metros por segundo.

Lo interesante de esta observación no es solo la cantidad. Mars Express usa una cámara estéreo de alta resolución que combina vistas sucesivas tomadas desde distintos canales. Si la superficie permanece inmóvil, las imágenes encajan entre sí. Pero cuando algo se mueve, como un diablo de polvo, ese cambio se vuelve visible en la composición final. Por eso en la nueva escena aparecen decenas de puntos marcados por una pequeña “sombra” rosada o desplazada: no son defectos de imagen, sino remolinos captados en acción.

La imagen principal fue construida con datos obtenidos el 7 de diciembre de 2024 sobre Mamers Valles, una red de cañones y canales que se extiende por unos 1.000 kilómetros. En algunos sectores, este relieve alcanza hasta 25 kilómetros de ancho y 1,2 kilómetros de profundidad. La región conserva señales de una historia geológica compleja, con rastros de agua, hielo, lava y sedimentos movilizados por el viento a lo largo de miles de millones de años.

Ese contexto importa porque los diablos de polvo no son una simple curiosidad visual. Cumplen un papel real en el transporte de polvo a escala planetaria. Marte es un mundo donde el polvo influye en la temperatura, en la visibilidad de la superficie y hasta en el rendimiento de algunas misiones robóticas. Entender cómo se mueve ayuda a reconstruir mejor la dinámica de la atmósfera y a interpretar otros fenómenos, desde tormentas locales hasta grandes eventos de polvo que pueden envolver regiones enteras.

La ESA recuerda además que este mismo tipo de datos ya se usó, junto con observaciones de Mars Express y del orbitador ExoMars Trace Gas Orbiter, para rastrear el movimiento de más de mil de estos remolinos. Esa acumulación de observaciones permite ir más allá de la postal y empezar a medir dirección, velocidad y patrones de circulación del viento cerca de la superficie.

La nota no presenta un paper nuevo con una hipótesis cerrada ni un descubrimiento único comparable con una gran misión de aterrizaje. Su valor está en otro lado: muestra cómo una observación orbital bien resuelta puede revelar procesos atmosféricos que, a simple vista, pasarían desapercibidos. También ayuda a conectar dos escalas distintas de Marte: la de su geología antigua, visible en valles, mesetas y glaciares cubiertos de escombros, y la de su meteorología cotidiana, donde el polvo sigue siendo un actor central.

Como ocurre con muchas imágenes planetarias, conviene no exagerar el alcance. Ver decenas de diablos de polvo en un sitio no significa que todo Marte tenga la misma actividad ni que ya entendamos por completo cómo funciona su atmósfera baja. Pero sí aporta una evidencia concreta de que el planeta sigue siendo dinámico, y de que observar con suficiente detalle puede convertir un paisaje aparentemente inmóvil en una escena llena de movimiento.

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www.esa.int · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen

DOI del paper

10.1126/sciadv.adw5170

Cita original

Bickel, V. T., Almeida, M., Read, M., Schriever, A., Tirsch, D., Hauber, E., Gwinner, K., Thomas, N., & Roatsch, T. (2025). Dust devil migration patterns reveal strong near-surface winds across Mars. Science Advances, 11(41), eadw5170. https://doi.org/10.1126/sciadv.adw5170

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