La idea de que todos los cuerpos caen igual en el vacío suele asociarse con Galileo y la torre de Pisa. Más de cuatro siglos después, un experimento llevó esa pregunta a un escenario mucho más extremo: la órbita terrestre. Allí, a bordo de la estación espacial china Tiangong, dos nubes de átomos de rubidio cayeron con aceleraciones casi idénticas, en una nueva prueba de uno de los principios más importantes de la física moderna.
Lo que estaba en juego era el llamado principio débil de equivalencia. Dicho de forma simple, sostiene que la masa que determina cuánto pesa un objeto y la masa que determina cuánto se resiste a ser acelerado son, en la práctica, la misma cosa. Si eso se cumple, entonces materiales distintos deben caer al mismo ritmo cuando no intervienen el aire ni otros rozamientos. Esa idea es una base de la relatividad general de Albert Einstein.
El equipo comparó dos versiones del mismo elemento, rubidio-85 y rubidio-87, que difieren en la cantidad de neutrones dentro de sus núcleos. Para medir su movimiento usó interferometría atómica, una técnica que aprovecha propiedades cuánticas de los átomos para detectar cambios diminutos en aceleración. Hacer esa prueba en órbita ofrece una ventaja difícil de igualar en la Tierra: en microgravedad, la caída libre puede prolongarse mucho más y permitir mediciones más finas.
Según el estudio, las dos nubes atómicas coincidieron dentro de un margen extremadamente pequeño. El trabajo informa una incertidumbre de 2,8 × 10⁻⁸ tras 280 días de datos y un resultado final compatible con que no hay diferencia medible entre ambas aceleraciones. Los autores señalan además que eso mejora en unos tres órdenes de magnitud las pruebas previas de este tipo realizadas con interferometría atómica en condiciones de microgravedad.
La importancia del experimento no está en derribar hoy a Einstein, sino en seguir acotando dónde podrían fallar las teorías actuales. La relatividad general describe muy bien la gravedad a gran escala, mientras que la mecánica cuántica gobierna el mundo microscópico. Como ambas todavía no encajan del todo en una sola teoría, muchos físicos esperan que pruebas cada vez más sensibles puedan revelar alguna grieta. Los átomos son candidatos interesantes para esa búsqueda porque obedecen reglas cuánticas que no aparecen en experimentos con objetos macroscópicos.
Eso no significa que ya haya señales de una nueva física. En este caso, el resultado volvió a favorecer a la teoría establecida. Además, se trata de una prueba muy precisa pero centrada en dos isótopos de rubidio y en un diseño experimental concreto. Harán falta más mediciones, con otros sistemas y todavía más sensibilidad, para saber si el principio de equivalencia sigue intacto en todos los contextos que interesan a la física fundamental.
Free-falling atoms in space put a new twist on Galileo's gravity test · Science News
Science News · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Zhang, D., Li, J.-T., Wang, W.-Z., Xu, W.-H., Wei, J.-Y., Li, X., Wang, Y.-B., Gao, D.-F., Zhong, J.-Q., Tang, B., Zhou, L., Li, R.-B., Sun, H.-Y., Chen, Q.-F., Qin, L., An, M.-Z., Li, Z.-F., Wang, S.-Q., Guo, X.-X., Tian, Y., Yu, X.-H., Zhong, H.-E., Chen, X., Wang, J., & Zhan, M.-S. (2026). In-orbit test of the weak equivalence principle with atom interferometry. Science Advances, 12(35), eaeh4502. https://doi.org/10.1126/sciadv.aeh4502
Relacionadas por categoría
Ver masDos relojes de lutecio coinciden hasta la decimonovena cifra decimal
Dos relojes atómicos basados en un ion de lutecio mostraron una concordancia inédita, un paso para medir el tiempo y la gravedad con mayor precisión.
ATLAS halla evidencia de entrelazamiento entre bosones Z nacidos del Higgs
El experimento ATLAS midió correlaciones cuánticas entre dos bosones Z producidos en la desintegración de un bosón de Higgs en el LHC.
Una capa de vapor nanométrica puede aislar al hielo durante un calentamiento ultrarrápido
Un experimento con hielo amorfo y platino detectó una barrera de vapor de unos seis nanómetros que frenó temporalmente el paso del calor.
Más de la misma fuente
Ver masCambios en la corteza cerebral aparecieron años antes del amiloide detectable
Un seguimiento con resonancias y PET detectó cambios sutiles en la corteza de personas que más tarde acumularon amiloide, sin que eso constituya un diagnóstico individual.
Una señal de radio abre una ventana al magnetismo de un exoplaneta
Un equipo detectó ráfagas de radio en Beta Pictoris b y las interpreta como auroras; la señal permitiría estimar, por primera vez, el campo magnético de un exoplaneta.
La menopausia mostró un patrón distinto de cambio estructural cerebral
Un estudio longitudinal comparó resonancias de pubertad, embarazo y menopausia. En esta última transición no detectó una aceleración de la pérdida de materia gris cortical.
Más del mismo autor
Ver masUn biorreactor sólido acerca mejor el metano a las bacterias
Unos andamios impresos en 3D mejoraron la conversión de metano en succinato en pruebas de laboratorio al evitar una barrera habitual de los reactores líquidos.
Así se degradan los escudos térmicos durante la reentrada
Imágenes de rayos X y análisis computacional muestran cómo cambia por dentro un material que se sacrifica para proteger naves durante la reentrada.
Un programa de reparación del intestino puede ayudar al cáncer colorrectal a diseminarse
Experimentos con organoides, ratones y datos de pacientes muestran cómo un programa normal de reparación puede facilitar la llegada de células tumorales al hígado.