Una espuma de nanotubos puede recordar cómo fue comprimida sin quedar deformada
Una espuma de nanotubos de carbono recuperó su forma tras ser comprimida y, a la vez, conservó un registro mecánico de esos ciclos en pruebas de laboratorio.
Nuevos materiales, semiconductores, superficies, nanociencia y propiedades funcionales.
Una espuma de nanotubos de carbono recuperó su forma tras ser comprimida y, a la vez, conservó un registro mecánico de esos ciclos en pruebas de laboratorio.
Un experimento logró observar cómo las irregularidades atómicas alteran el orden colectivo de los electrones en un semiconductor de dos dimensiones.
Un equipo del MIT mostró que una película polimérica de apenas dos nanómetros puede conservar la huella de estímulos recientes y producir una respuesta similar a la de una neurona artificial.
Científicos de KAIST descubrieron que superficies irregulares de baterías crean ilusiones que parecen movimiento de iones, pero son artefactos de medición.
Un estudio describió un espinel de plata, cromo y selenio que al exponerse al aire cambia su estructura y eleva más de 250 kelvin la temperatura hasta la que sigue siendo magnético.
Un nuevo diseño en capas logró transformar dióxido de carbono en etanol con luz visible, alta selectividad y una estabilidad muy superior a la de sistemas similares.
Un estudio en Nature muestra que gotas de agua cargadas al deslizarse sobre superficies aislantes pueden romper recubrimientos protectores y acelerar la corrosión de metales.
Un estudio mostró que un modelo de lenguaje puede sugerir y corregir recetas de síntesis para materiales sólidos, reduciendo parte del ensayo y error en el laboratorio.
Un sistema híbrido del MIT combina un modelo de lenguaje y uno de difusión para proponer materiales cristalinos más estables desde el inicio y reducir parte del descarte computacional.
Un estudio en aleaciones de alta entropía observó que los cristales no nacen con una frontera abrupta, sino con un gradiente de orden que cambia desde el centro hacia afuera.
Un equipo combinó minería de literatura, aprendizaje automático y pruebas de laboratorio para identificar nuevos materiales cerámicos sin plomo que mantienen un buen rendimiento eléctrico a altas temperaturas.
Dos estudios muestran cómo fabricar metalentes ultrafinas que enfocan rojo, verde y azul en el mismo punto y podrían ayudar a reducir el volumen de futuras gafas AR y VR.
Un equipo de Heidelberg desarrolló un material para impresión 3D que mantiene piezas estables durante su uso, pero puede desarmarse con una señal química para recuperar y reutilizar sus componentes.
Simulaciones a escala inédita sugieren que el tungsteno, uno de los materiales clave para la fusión, podría acumular más daño por radiación del previsto cuando recibe neutrones de muy alta energía.
Un nuevo método para transferir puntos cuánticos permitió fabricar píxeles de apenas 600 nanómetros y una pantalla a color sin cadmio con alta resolución.
Un estudio en Nature propone una vía para transformar PVC, uno de los plásticos más difíciles de reciclar, en lubricantes sintéticos usados en motores y maquinaria.
Un modelo entrenado con termodinámica y movimiento atómico reconstruyó en minutos la secuencia de reacciones sólidas, un paso que suele llevar semanas o años de ensayo y error.
Un estudio computacional mostró cómo pequeñas cantidades de europio pueden estabilizar hidroxiapatita luminiscente, un material que podría servir para seguir implantes y andamios óseos dentro del cuerpo.
Un estudio en Nature mostró que ciertos cristales no quirales pueden adquirir “mano” izquierda o derecha cuando se los deforma mecánicamente, abriendo una nueva forma de controlar materiales.
Un trabajo en Nature Nanotechnology describe una técnica que usa nanopartículas intermitentes para localizar estructuras moleculares con una precisión inédita y simplificar la imagen multicolor.
Ingenieros del MIT desarrollaron un hilo basado en polietileno que puede fundirse y volver a hilarse al menos 10 veces sin perder la elasticidad y resistencia que hoy vuelven difícil reciclar mucha ropa deportiva.
Un estudio sobre concreto de la Villa Adriana sugiere que su resistencia no depende solo de la ceniza volcánica: una red de carbonatos fue sellando grietas y poros durante siglos.
Una dieta con nanofibras de celulosa permitió obtener seda más resistente y con mucha menos contracción al mojarse, una mejora que sobrevivió incluso después de hilar y tejer la fibra.
Un estudio encontró que ciertas bacterias producen más plástico biodegradable cuando crecen con menos dióxido de carbono que el usado habitualmente en estos procesos industriales.
Un estudio mostró que una técnica de microscopía electrónica puede identificar defectos individuales en materiales LED de nitruro de galio, un paso útil para mejorar su eficiencia.
Un estudio del MIT mostró que encapsular LED de puntos cuánticos en una resina de acrilato puede alargar de forma drástica su vida útil, sobre todo en la versión azul que hoy frena su uso comercial.
Un estudio en Nature reportó LED azules de perovskita con eficiencias externas de hasta 22,0% usando una red de puentes de hidrógeno que mejora estabilidad, orientación y transporte de carga.
Un equipo logró confinar luz infrarroja en una estructura de apenas 40 nanómetros, un avance que podría ayudar a miniaturizar futuros dispositivos fotónicos.
Un estudio halló que el desorden interno de un semiconductor puede hacer que la luz se comporte de forma diferente según la dirección, una pista útil para futuros detectores y fuentes luminosas.
Un estudio en Matter identificó qué ajustes de fabricación más influyen en el rendimiento de perovskitas quirales, un paso importante para que distintos laboratorios obtengan resultados comparables.
Un nuevo sistema automatiza la preparación y el control de calidad de muestras para criomicroscopía electrónica, un paso lento y variable que suele definir si un experimento funciona o fracasa.
Un equipo del MIT desarrolló un método con aprendizaje automático para anticipar el comportamiento de aleaciones complejas antes de fabricarlas y probarlas en el laboratorio.
Un estudio en Advanced Intelligent Discovery muestra una forma de abrir la “caja negra” de algunos modelos de IA para entender qué rasgos de un cristal influyen en cómo absorbe la luz.
Un estudio en PNAS propone una ley común para entender por qué películas de grafeno, óxido de grafeno y polímeros ultradelgados pueden absorber mejor impactos extremos cuanto menos espesor tienen.
Un estudio mostró que muchas fallas del origami de ADN dependen de interacciones no deseadas entre sus hebras y propuso una herramienta para elegir secuencias más confiables.
Un equipo de India y Singapur diseñó una membrana con poros uniformes de un nanómetro que separa moléculas con mucha más precisión y podría reducir energía y agua en procesos industriales.
Un estudio en Advanced Materials recreó la antigua seda marina y mostró que su color dorado no depende de tintes, sino de estructuras microscópicas que reflejan la luz dentro de la fibra.
Un equipo de Berkeley aumentó el contraste de la criomicroscopía electrónica con una placa de fase láser, lo que podría ayudar a observar proteínas pequeñas y estructuras celulares difíciles de resolver.
Un acero inoxidable diseñado para soportar voltajes altos y agua salada podría reemplazar piezas mucho más caras en electrolizadores, una limitación clave para producir hidrógeno verde.
Un equipo del MIT observó en tiempo real cómo una pequeña dosis de CO2 cambia la química inicial del cemento y le da 13% más resistencia en sus primeras 24 horas.
Investigadores de la Universidad del Sur de California desarrollaron un memristor que opera a 700°C. El dispositivo apunta a aplicaciones de electrónica para entornos extremos e inteligencia artificial.
Científicos del Caltech han desarrollado un nuevo método para producir peines de frecuencia óptica a escala de chip utilizando solitones topológicos en niobato de litio.