En las nubes frías y densas donde se forman estrellas y planetas, los astrónomos se enfrentan desde hace décadas a un enigma químico: falta casi todo el azufre que debería estar allí. En las regiones más difusas del espacio, ese elemento aparece en cantidades cercanas a las esperadas. Pero cuando la materia se concentra en nubes moleculares oscuras, hasta un 99% del azufre parece desaparecer de los instrumentos. Un nuevo estudio propone que parte de la respuesta puede estar en reacciones químicas mucho más complejas de lo que asumían los modelos usados hasta ahora.
El trabajo, publicado en Astronomy & Astrophysics, combinó dos enfoques. Por un lado, experimentos de laboratorio que imitan las condiciones extremas del espacio interestelar: mezclas heladas de dióxido de carbono y disulfuro de carbono enfriadas a unos 10 kelvin, apenas por encima del cero absoluto, y luego irradiadas con luz ultravioleta. Por otro, un modelo astroquímico por computadora llamado pyRate, adaptado para seguir paso a paso cómo esos hielos cambian cuando la radiación rompe moléculas y abre nuevas rutas de reacción.
La idea era usar la simulación no para reemplazar el experimento, sino para poner a prueba cuánto entienden los científicos sobre la química del azufre en esos hielos. El modelo logró reproducir varias transformaciones observadas en el laboratorio, lo que refuerza la idea de que buena parte del azufre puede quedar atrapada sobre granos de polvo cubiertos de hielo, en formas difíciles de detectar con telescopios. Pero el resultado más interesante fue que la coincidencia estuvo lejos de ser perfecta.
Algunas sustancias que contienen azufre, como OCS, CS y SO, aparecieron en exceso en la simulación. Otras, como el dióxido de azufre y ciertos agrupamientos de azufre puro, quedaron por debajo de lo observado. Esa diferencia importa porque sugiere que todavía faltan piezas en el mapa químico: puede haber reacciones que no están incluidas, barreras energéticas mal estimadas o productos que en el laboratorio son más difíciles de medir de lo que parecía.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que no alcanza con imaginar que las moléculas reaccionan solo después de desplazarse por la superficie del hielo hasta encontrarse. Para explicar los resultados experimentales, los autores tuvieron que incorporar lo que llaman química no difusiva: procesos en los que los fragmentos recién creados por la radiación reaccionan casi en el lugar, antes de migrar. Ese detalle técnico cambia bastante la imagen general, porque vuelve más plausible la formación de compuestos complejos en ambientes muy fríos, donde el movimiento molecular es mínimo.
El problema del azufre perdido no es una rareza menor de laboratorio. Entender dónde termina ese elemento ayuda a reconstruir la química de los lugares donde más tarde se forman sistemas planetarios. El azufre participa en moléculas relevantes para la evolución química del medio interestelar y, en una escala mucho más amplia, forma parte de los ingredientes que terminan disponibles en discos protoplanetarios, cometas y mundos jóvenes.
El nuevo trabajo no resuelve por completo el misterio. De hecho, uno de sus principales aportes es mostrar con más nitidez cuánto falta por entender. Los autores señalan que las discrepancias entre modelo y experimento probablemente surgen de una combinación de reacciones desconocidas y limitaciones instrumentales. Más que cerrar el caso, el estudio afina la pregunta: si el azufre no está donde esperábamos verlo, quizá esté escondido en cadenas o reservorios sólidos que todavía aprendemos a rastrear.
Eso también explica por qué el avance es valioso aunque no ofrezca una respuesta definitiva. En vez de anunciar que el azufre perdido ya fue encontrado, el trabajo da un marco más realista para investigar cómo evoluciona la química en hielos interestelares complejos. En ciencia, a veces entender mejor por qué un modelo falla es una de las formas más directas de acercarse a la respuesta correcta.
Astrochemical model digs into the universe's missing sulfur · Phys.org
Phys.org · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Sipilä, O., Martín-Doménech, R., Riedel, W., Navarro-Almaida, D., Fuente, A., Taillard, A., & Muñoz Caro, G. M. (2026). Modeling the UV-photon irradiation of CS2-bearing ices in the laboratory with the pyRate gas-grain astrochemical code: New insights into the missing sulfur problem. Astronomy & Astrophysics. Advance online publication. https://doi.org/10.1051/0004-6361/202659941
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