La historia más conocida sobre la capa de ozono suele empezar en 1985, cuando se descubrió el agujero antártico. Un nuevo estudio plantea que la señal humana había empezado mucho antes. Según sus autores, con herramientas de monitoreo como las actuales, el deterioro del ozono habría podido detectarse ya en 1957.
El trabajo, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, no se basa en una medición olvidada de aquella época, sino en una reconstrucción retrospectiva. El equipo simuló la química de la atmósfera a lo largo del siglo XX y la combinó con estimaciones históricas de emisiones industriales, datos de núcleos de hielo y 16 corridas de modelos atmosféricos para distinguir la señal humana de la variabilidad natural.
La conclusión más llamativa es doble. Por un lado, la primera señal detectable no habría aparecido sobre la Antártida, sino en la estratósfera superior tropical, donde las oscilaciones naturales son menores y una tendencia anómala resalta antes. Por otro, el compuesto que mejor explica esa pérdida temprana de ozono no serían los clorofluorocarbonos, o CFC, sino el tetracloruro de carbono, un solvente industrial usado desde la década de 1930 en limpieza en seco y desengrase.
Eso no cambia el papel central que los CFC tuvieron en el agujero de ozono observado décadas después. La evidencia acumulada desde los años ochenta sigue mostrando que esos compuestos fueron decisivos en el deterioro global y polar de la capa de ozono, y que su eliminación progresiva mediante el Protocolo de Montreal permitió iniciar una recuperación. Lo que cambia este estudio es la cronología: la influencia humana sobre la estratósfera habría empezado antes y con otra sustancia al frente.
El resultado también ayuda a entender por qué detectar un problema ambiental no depende solo de cuánto cambia un sistema, sino de cuánto “ruido” natural lo rodea. Una pérdida relativamente pequeña puede volverse visible antes en una región estable que en otra donde las fluctuaciones normales son mayores. En este caso, esa lógica llevó a los autores a mirar los trópicos en lugar de concentrarse desde el inicio en la Antártida.
La investigación no demuestra que científicos de 1957 realmente hubieran podido advertir el problema con los instrumentos disponibles entonces. El punto de partida es un escenario hipotético: asumir observaciones estratosféricas precisas desde 1950 y preguntar en qué momento la señal antropogénica habría sobresalido del fondo natural. Aún con esa limitación, el estudio ofrece una nueva forma de pensar la historia del ozono y subraya por qué seguir vigilando la atmósfera sigue siendo importante incluso después de los grandes acuerdos internacionales.
Scientists find ozone depletion began decades before discovery of ozone hole · MIT News Research
MIT News | Massachusetts Institute of Technology · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Guan, J., Santer, B. D., Wang, P., Fu, Q., Garcia, R. R., Li, Y., Stone, K., Kinnison, D. E., Zhang, J., Chiodo, G., Lamarque, J.-F., & Solomon, S. (2026). The emergence of human influence on the ozone layer by the 1960s. Proceedings of the National Academy of Sciences, 123(28), e2608286123. https://doi.org/10.1073/pnas.2608286123
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