Un hongo que puede pasar de los gatos a las personas se está expandiendo en Sudamérica y ya encendió alertas en Uruguay. Se trata de Sporothrix brasiliensis, una especie capaz de causar esporotricosis, una infección que en humanos suele provocar lesiones dolorosas en la piel y que en gatos puede avanzar con úlceras, compromiso respiratorio y cuadros potencialmente mortales si no se trata.
La preocupación no surge de un único episodio aislado. Según un reporte de Science News basado en una presentación del micólogo médico Shawn Lockhart, asesor del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, el brote comenzó en Brasil en la década de 1990 y desde entonces ha infectado a más de 11.000 personas y al menos 200 perros, además de enfermar y matar a miles de gatos. El problema ya no se limita a Brasil: también se han detectado casos en Paraguay, Chile, Argentina y, más recientemente, Uruguay.
Lo que vuelve especialmente difícil de contener a este hongo es su forma de transmisión. A diferencia de otras especies del mismo grupo, que suelen entrar por heridas a partir de suelo o materia vegetal contaminada, S. brasiliensis puede circular entre animales en su forma de levadura. Eso facilita el contagio a través de mordidas, arañazos, secreciones y, según estudios citados por la nota, incluso por estornudos de gatos infectados. Experimentos de laboratorio también sugieren que el microorganismo puede sobrevivir durante semanas sobre superficies, una combinación que complica el control en hogares, refugios y clínicas veterinarias.
En Uruguay, un reporte del Instituto de Higiene de la Universidad de la República informó en febrero de 2026 la confirmación de esta especie a partir del análisis de un brote intrafamiliar ocurrido en 2025. La institución indicó además que aparecieron felinos afectados en Maldonado y Rocha sin un vínculo epidemiológico directo con el caso inicial, una señal de que el hongo podría no ser un evento importado único. Ese dato vuelve más relevante la vigilancia local, sobre todo porque los gatos callejeros o con acceso libre al exterior pueden actuar como un puente de transmisión difícil de interrumpir.
El hallazgo no significa que cualquier contacto con un gato implique un riesgo alto ni que exista una epidemia humana fuera de control, pero sí refuerza una idea importante: algunas infecciones fúngicas emergentes pueden moverse entre animales y personas con más facilidad de la que se asumía. La evidencia disponible combina vigilancia epidemiológica, reportes de casos y estudios de laboratorio, de modo que todavía quedan preguntas abiertas sobre cuán rápido puede expandirse el hongo en nuevos territorios y qué estrategias de detección temprana funcionan mejor. Aún así, el cuadro general es suficientemente sólido como para justificar atención sanitaria y veterinaria, especialmente cuando un gato presenta heridas persistentes en hocico, orejas o patas.
A deadly fungus that can infect cats and people is spreading · Science News
Science News · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Relacionadas por categoría
Ver masEl cambio climático desplaza de forma desigual el riesgo de malaria en África
Un análisis de más de un siglo de datos sobre malaria infantil estima que el calentamiento modificó el riesgo de manera desigual: aumentó en zonas más frescas del este y sur de África y disminuyó en parte del oeste.
El flujo del aire interior puede cambiar mucho el riesgo de transmisión de tuberculosis
Un estudio combinó experimentos con cobayos, seguimiento de partículas y modelado físico, y halló que los patrones locales del aire interior pueden frenar o favorecer la transmisión de tuberculosis.
Las microtransacciones en videojuegos concentran el gasto en pocos adolescentes
Un estudio con 2.308 estudiantes austríacos halló que el 10% de quienes gastan en videojuegos concentra el 61,4% del dinero y muestra más señales de trastorno por juego y apuestas.
Más de la misma fuente
Ver masCambios en la corteza cerebral aparecieron años antes del amiloide detectable
Un seguimiento con resonancias y PET detectó cambios sutiles en la corteza de personas que más tarde acumularon amiloide, sin que eso constituya un diagnóstico individual.
Una señal de radio abre una ventana al magnetismo de un exoplaneta
Un equipo detectó ráfagas de radio en Beta Pictoris b y las interpreta como auroras; la señal permitiría estimar, por primera vez, el campo magnético de un exoplaneta.
La menopausia mostró un patrón distinto de cambio estructural cerebral
Un estudio longitudinal comparó resonancias de pubertad, embarazo y menopausia. En esta última transición no detectó una aceleración de la pérdida de materia gris cortical.
Más del mismo autor
Ver masUn biorreactor sólido acerca mejor el metano a las bacterias
Unos andamios impresos en 3D mejoraron la conversión de metano en succinato en pruebas de laboratorio al evitar una barrera habitual de los reactores líquidos.
Así se degradan los escudos térmicos durante la reentrada
Imágenes de rayos X y análisis computacional muestran cómo cambia por dentro un material que se sacrifica para proteger naves durante la reentrada.
Un programa de reparación del intestino puede ayudar al cáncer colorrectal a diseminarse
Experimentos con organoides, ratones y datos de pacientes muestran cómo un programa normal de reparación puede facilitar la llegada de células tumorales al hígado.