El telescopio espacial Euclid fue diseñado para estudiar el universo oscuro, pero una observación de apenas un día hacia el centro de la Vía Láctea puede terminar siendo útil para otra búsqueda muy distinta: la de exoplanetas. La Agencia Espacial Europea presentó una imagen que reúne más de 60 millones de estrellas en la región central de nuestra galaxia y que, además de su valor visual, puede servir como referencia para confirmar y medir planetas detectados en el futuro.
La clave está en una técnica llamada microlente gravitacional. Cuando una estrella pasa justo por delante de otra vista desde la Tierra, la gravedad de la estrella más cercana actúa como una lupa y altera ligeramente el brillo de la que queda detrás. Si alrededor de esa estrella delantera hay un planeta, su gravedad deja una huella extra en esa variación de luz. Ese pequeño desvío permite inferir que el planeta existe.
El problema es que detectar la señal no siempre alcanza para saber con precisión qué objeto la produjo y cuánto pesa. Ahí entra Euclid. Como su cámara en luz visible puede separar estrellas individuales en una zona extremadamente abarrotada del cielo, su imagen ofrece una especie de “foto del antes”: muestra cómo estaban distribuidas esas estrellas antes de que ocurran futuras alineaciones útiles para microlente.
Según ESA, esa referencia permitirá comparar datos posteriores con una escena previa de mucha mayor nitidez que la disponible desde tierra. De ese modo, cuando otro observatorio detecte un evento de microlente en esa misma región, los astrónomos podrán usar la imagen de Euclid para reconstruir mejor qué estrellas participaron, cómo se movían y, a partir de eso, afinar la confirmación del planeta y estimar su masa.
La observación también importa por el tipo de mundos que podría ayudar a estudiar. Muchas técnicas de búsqueda de exoplanetas encuentran con más facilidad planetas grandes, calientes o muy cercanos a su estrella. La microlente, en cambio, es especialmente valiosa para detectar planetas fríos y más lejanos de su astro, un tipo de objeto que suele quedar menos representado en los catálogos.
La imagen fue obtenida en marzo de 2025 a partir de nueve apuntados del telescopio y cubre un área enorme del bulbo galáctico, la región densa y brillante que rodea el centro de la galaxia. ESA señala que el mosaico incluye 51 sistemas planetarios ya conocidos y que abarca también la zona que observará la futura misión Roman para cazar exoplanetas con esta misma técnica.
Eso no significa que Euclid haya descubierto nuevos planetas en esta observación. La propia agencia aclara que, con un solo día de datos, no alcanza para capturar eventos completos de microlente, que necesitan seguimientos más largos. Lo que aporta esta imagen es otra cosa: un mapa muy detallado del terreno donde esos eventos aparecerán.
Por eso, el valor científico del resultado no está solo en haber producido la foto más grande y detallada del centro de la Vía Láctea en luz visible, sino en convertir esa imagen en una herramienta para trabajos futuros. En astronomía, a veces un hallazgo no consiste en encontrar un objeto nuevo de inmediato, sino en dejar preparado el contexto que permitirá reconocerlo mejor cuando aparezca.
ESA’s Euclid captures the Milky Way’s crowded heart · European Space Agency
esa.int · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Beaulieu, J.-P., Bachelet, E., Gilles, M., Ranc, C., Rektsini, E. N., Kerins, E., Penny, M. T., Verma, H., Mottet, S., Vavrek, R., Bozza, V., Cuillandre, J.-C., Chang, M., Bedin, L. R., Kuijken, K., Laigle, C., Libralato, M., McDonald, I., Nakajima, R., ... Sereno, M. (2026). Euclid Quick Data Release (Q2) -- The Euclid Galactic Bulge Survey [Preprint]. arXiv. https://doi.org/10.48550/arXiv.2606.25883
Relacionadas por categoría
Ver masJWST detecta metales alrededor de galaxias de los primeros tiempos del universo
Espectros de tres galaxias observadas por JWST muestran que su entorno ya contenía oxígeno, silicio y carbono cuando el universo tenía menos de 700 millones de años.
Las rocas de Jezero guardan la historia de al menos tres episodios de agua en Marte
Datos de Perseverance muestran que rocas del cráter Jezero registran al menos tres interacciones distintas con agua, una historia más compleja que la inferida desde la órbita.
Una señal de radio abre una ventana al magnetismo de un exoplaneta
Un equipo detectó ráfagas de radio en Beta Pictoris b y las interpreta como auroras; la señal permitiría estimar, por primera vez, el campo magnético de un exoplaneta.
Más de la misma fuente
Ver masWebb detecta enanas marrones de apenas dos masas de Júpiter
Observaciones de Webb en IC 348 identificaron enanas marrones con masas estimadas de unas dos veces la de Júpiter, un hallazgo que ayuda a explorar el límite inferior de la formación estelar.
Una fusión galáctica muy temprana ayudó a construir la Vía Láctea
Análisis de 39 cúmulos globulares con datos de Hubble y Gaia halló señales de una galaxia enana absorbida por la Vía Láctea hace 11.800 millones de años, mucho antes de lo conocido.
JWST encuentra polvo y agua cerca de Sagittarius A*
Observaciones del telescopio Webb muestran que una estrella muy cercana al agujero negro central de la Vía Láctea todavía puede formar polvo rico en oxígeno y conservar agua en su envoltura.
Más del mismo autor
Ver masUn biorreactor sólido acerca mejor el metano a las bacterias
Unos andamios impresos en 3D mejoraron la conversión de metano en succinato en pruebas de laboratorio al evitar una barrera habitual de los reactores líquidos.
Así se degradan los escudos térmicos durante la reentrada
Imágenes de rayos X y análisis computacional muestran cómo cambia por dentro un material que se sacrifica para proteger naves durante la reentrada.
Un programa de reparación del intestino puede ayudar al cáncer colorrectal a diseminarse
Experimentos con organoides, ratones y datos de pacientes muestran cómo un programa normal de reparación puede facilitar la llegada de células tumorales al hígado.