No todos los objetos pequeños que pasan cerca de la Tierra son lo que parecen. Un estudio publicado en Nature Astronomy concluyó que 1998 SH2, un cuerpo que durante años fue tratado como un asteroide, en realidad es un cometa muy débil. La diferencia no es solo un cambio de etiqueta: si un objeto libera gas, aunque sea en cantidades pequeñas, su trayectoria puede desviarse de la esperada y eso obliga a seguirlo con más cuidado.
La pista apareció cuando investigadores que querían observar 1998 SH2 con radar en agosto de 2025 descubrieron que el objeto no estaba exactamente donde los modelos lo ubicaban. A partir de mediciones astronómicas muy precisas de su posición en el cielo, el equipo reconstruyó observaciones acumuladas desde 1998 y detectó una aceleración no gravitacional, es decir, un pequeño empuje que no podía explicarse solo por la atracción del Sol y los planetas.
La explicación más plausible era que el objeto estuviera expulsando gas al calentarse cerca del Sol. Eso es típico de los cometas, que contienen hielo mezclado con material rocoso. El problema es que en 1998 SH2 esa actividad era tan débil que durante mucho tiempo no había mostrado la cola y la nube de gas y polvo que suelen delatarlos. Para poner a prueba la hipótesis, el equipo recurrió a telescopios potentes en Hawái y Chile. Esas observaciones finalmente revelaron una cola tenue pero clara, suficiente para confirmar que 1998 SH2 sí es un cometa.
El hallazgo importa porque muestra que algunos objetos clasificados como asteroides podrían esconder una actividad cometaria demasiado sutil para detectarse a simple vista. En este caso, seguir pequeñas desviaciones en la órbita permitió descubrir la verdadera naturaleza del objeto antes de que la imagen directa la hiciera evidente. Para la defensa planetaria, esa información es valiosa: los cometas pueden cambiar su movimiento por el gas que expulsan, y entender esas variaciones ayuda a estimar mejor cómo evolucionan sus trayectorias y qué tan cerca podrían pasar de la Tierra.
El estudio también refuerza la idea de que existe una familia de cuerpos intermedios, a veces llamados “cometas oscuros”, que se comportan de forma extraña sin mostrar de inmediato los rasgos clásicos de un cometa. Eso no significa que muchos objetos cercanos a la Tierra sean peligrosos y estén mal clasificados, ni que baste un caso para reescribir el mapa completo del vecindario terrestre. Pero sí sugiere que observar mejor estos cuerpos y medir sus órbitas durante más tiempo puede revelar sorpresas importantes sobre cómo están hechos y cómo se mueven.
NASA Study Finds Near-Earth Asteroid Is Actually Comet · NASA
NASA · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Farnocchia, D., Hainaut, O. R., Seligman, D. Z., Weryk, R., Benner, L. A. M., Brozovic, M., Denneau, L., Galad, A., Giorgini, J. D., Hornoch, K., Micheli, M., Naidu, S. P., Park, R. S., Pravec, P., & Wainscoat, R. J. (2026). Non-gravitational acceleration indicative of cometary activity of near-Earth object. Nature Astronomy. https://doi.org/10.1038/s41550-026-02913-7
Relacionadas por categoría
Ver masJWST detecta metales alrededor de galaxias de los primeros tiempos del universo
Espectros de tres galaxias observadas por JWST muestran que su entorno ya contenía oxígeno, silicio y carbono cuando el universo tenía menos de 700 millones de años.
Las rocas de Jezero guardan la historia de al menos tres episodios de agua en Marte
Datos de Perseverance muestran que rocas del cráter Jezero registran al menos tres interacciones distintas con agua, una historia más compleja que la inferida desde la órbita.
Una señal de radio abre una ventana al magnetismo de un exoplaneta
Un equipo detectó ráfagas de radio en Beta Pictoris b y las interpreta como auroras; la señal permitiría estimar, por primera vez, el campo magnético de un exoplaneta.
Más de la misma fuente
Ver masNISAR siguió desde el espacio el avance de lava en un volcán de Kamchatka
Una secuencia de 17 observaciones de radar mostró cómo la lava ocupó y desbordó cráteres del volcán Krasheninnikov, en una zona remota de Rusia.
El hielo marino del Ártico cerró el verano de 2026 entre los diez mínimos más bajos
La extensión mínima del hielo marino ártico fue de 4,60 millones de km². El dato quedó entre los diez más bajos de casi 48 años de observaciones satelitales.
Una ameba amplía el límite conocido de calor para las células complejas
Una ameba hallada en aguas termales de California se reproduce a 63 °C, un récord para los eucariotas conocidos, y ayuda a revisar los límites de la vida celular compleja.
Más del mismo autor
Ver masUn biorreactor sólido acerca mejor el metano a las bacterias
Unos andamios impresos en 3D mejoraron la conversión de metano en succinato en pruebas de laboratorio al evitar una barrera habitual de los reactores líquidos.
Así se degradan los escudos térmicos durante la reentrada
Imágenes de rayos X y análisis computacional muestran cómo cambia por dentro un material que se sacrifica para proteger naves durante la reentrada.
Un programa de reparación del intestino puede ayudar al cáncer colorrectal a diseminarse
Experimentos con organoides, ratones y datos de pacientes muestran cómo un programa normal de reparación puede facilitar la llegada de células tumorales al hígado.