Un planeta gigante situado a casi 700 años luz mostró un clima extremo y cambiante: por la mañana se cubre de nubes formadas por minerales rocosos y hacia la noche esas nubes desaparecen. El hallazgo, realizado con el telescopio espacial James Webb, ofrece una de las observaciones más claras hasta ahora de cómo circulan y evolucionan las nubes en un “Júpiter caliente”.
Los Júpiteres calientes son planetas gigantes gaseosos que orbitan muy cerca de su estrella. Esa cercanía los somete a temperaturas muy altas y a contrastes fuertes entre el lado diurno y el nocturno, lo que los vuelve laboratorios naturales para estudiar atmósferas extremas.
Hasta ahora, las nubes eran un gran obstáculo para entender de qué están hechas esas atmósferas, porque dificultaban separar la señal del gas de la de las partículas suspendidas.
Según el resumen difundido por ScienceDaily, el equipo estudió el exoplaneta WASP-94A b mientras pasaba frente a su estrella. Esa geometría permitió usar el James Webb Space Telescope para observar por separado el borde que corresponde a la “mañana” del planeta y el que corresponde a su “tarde”.
Los investigadores encontraron una diferencia marcada entre ambos sectores. En el lado matinal aparecían abundantes nubes compuestas por silicato de magnesio, un mineral presente en rocas terrestres. En el lado vespertino, en cambio, la atmósfera se veía mucho más despejada.
El estudio propone dos explicaciones principales para esa desaparición. Una es que los vientos transporten las nubes hacia capas más profundas de la atmósfera cuando alcanzan la zona más caliente del planeta. La otra es que esas nubes se evaporen al atravesar regiones con temperaturas superiores a los 1.000 grados.
La observación también permitió revisar estimaciones anteriores sobre la química del planeta. Al aislar mejor la parte menos nublada, el equipo concluyó que WASP-94A b sería más parecido a Júpiter de lo que sugerían mediciones previas.
Además, los autores señalan que al estudiar otros ocho Júpiteres calientes detectaron indicios de ciclos comparables en dos mundos adicionales, lo que sugiere que este tipo de dinámica podría no ser raro.
El trabajo ayuda a comprender mejor cómo funcionan las atmósferas de exoplanetas muy calientes y muestra que el James Webb puede detectar variaciones meteorológicas detalladas incluso en mundos muy lejanos.
La principal limitación es que se trata de inferencias basadas en observaciones de tránsito y modelos atmosféricos, no de una observación directa del clima como ocurre en planetas del Sistema Solar. Harán falta más mediciones y comparaciones con otros exoplanetas para saber cuán general es este comportamiento.
NASA's Webb telescope discovers a planet where rock clouds vanish every night · ScienceDaily
ScienceDaily · Imagen acompañante del artículo fuente; atribución preservada · Fuente de imagen
Relacionadas por categoría
Ver masJWST detecta metales alrededor de galaxias de los primeros tiempos del universo
Espectros de tres galaxias observadas por JWST muestran que su entorno ya contenía oxígeno, silicio y carbono cuando el universo tenía menos de 700 millones de años.
Las rocas de Jezero guardan la historia de al menos tres episodios de agua en Marte
Datos de Perseverance muestran que rocas del cráter Jezero registran al menos tres interacciones distintas con agua, una historia más compleja que la inferida desde la órbita.
Una señal de radio abre una ventana al magnetismo de un exoplaneta
Un equipo detectó ráfagas de radio en Beta Pictoris b y las interpreta como auroras; la señal permitiría estimar, por primera vez, el campo magnético de un exoplaneta.
Más de la misma fuente
Ver masUna batería cuántica de laboratorio convirtió luz en corriente con un efecto colectivo
Un prototipo de microcavidad mostró que la potencia de carga y descarga puede crecer más rápido que el número de moléculas activas. Aún está lejos de una batería para dispositivos.
Veinticuatro especies nuevas revelan cuánto falta conocer del fondo del Pacífico
Un equipo describió 24 especies nuevas de pequeños crustáceos en una región abisal del Pacífico. El hallazgo ayuda a medir la biodiversidad antes de cualquier intervención en el fondo marino.
La forma de respirar puede influir en las decisiones que tomamos
Un estudio encontró que respirar lentamente con exhalaciones prolongadas hace que el cerebro sea más sensible a las recompensas, llevando a decisiones más arriesgadas.
Más del mismo autor
Ver masUn biorreactor sólido acerca mejor el metano a las bacterias
Unos andamios impresos en 3D mejoraron la conversión de metano en succinato en pruebas de laboratorio al evitar una barrera habitual de los reactores líquidos.
Así se degradan los escudos térmicos durante la reentrada
Imágenes de rayos X y análisis computacional muestran cómo cambia por dentro un material que se sacrifica para proteger naves durante la reentrada.
Un programa de reparación del intestino puede ayudar al cáncer colorrectal a diseminarse
Experimentos con organoides, ratones y datos de pacientes muestran cómo un programa normal de reparación puede facilitar la llegada de células tumorales al hígado.